Telescopio espacial TESS

En abril, la NASA lanzó el telescopio espacial TESS (Transiting Exoplanet Survey Satellite) a bordo de un cohete de SpaceX, con la finalidad buscar nuevos planetas fuera del sistema solar. Según, un pronóstico de ArXiv, será posible saber cuántos nuevos mundos se podrán descubrir.

TESS estudiará todo el cielo a lo largo de dos años dividiéndolo en 26 sectores diferentes, cada uno de 24 grados por 96 grados de ancho. Las potentes cámaras de la nave espacial mirarán fijamente a cada sector durante al menos 27 días, observando a las estrellas más brillantes a una cadencia de dos minutos. Desde la Tierra, la luna ocupa medio grado, que es menos de 1/9000 del tamaño de las baldosas TESS. De acuerdo con las estimaciones elaboradas, en su misión de dos años, TESS debería identificar alrededor de 10.000 planetas de los cuales, 3.500 serían más pequeños de Neptuno y esta cifra podría aumentar.

Las estrellas que TESS estudiará son de 30 a 100 veces más brillantes que las de la misión Kepler y el seguimiento K2 estudiados, lo que permitirá observaciones de seguimiento mucho más sencillas con los telescopios terrestres y espaciales.

TESS también cubrirá un área del cielo 400 veces más grande que la registrada por Kepler.

Recientemente, un lote gigante de mediciones realizadas por la misión europea Gaia, que ha identificado la ubicación de más de 1.500 millones de estrellas en la Vía Láctea. Ese mapa es valioso para TESS porque muestra a los astrónomos que tan lejos está una estrella determinada. Es útil porque pueden contrastar el brillo observado de la estrella y los investigadores pueden descubrir qué tan grande es el objeto.

TESS envió sus primeros datos a la Tierra el 8 de agosto y es cuestión de tiempo para que los investigadores presenten esos nuevos planetas.